Camilo

En marzo conocí a alguien, a quien para proteger su identidad llamaré Camilo. Camilo nunca llegó a ser parte de mi lista de excel, y por este motivo no debería hacer parte de este diario, pero por el efecto que causó en mí considero que vale la pena contar su historia.

Dicen que no es bueno guardarse las cosas que lo afectan a uno. Cuando una persona se queda callada, no se desahoga y no le cuenta a nadie las cosas que lo agobian puede crear un nudo en la garganta y perturbar aún más a la persona hasta hacerla sentir ahogada.

 

Este diario me ha servido como medio de liberación personal. Con él puedo plasmar cada experiencia con cada hombre con el que tiro, lo que causa en mí y la forma como puedo recordarlo. La intención de este diario no es ser yo el protagonista, sino cada # que hace parte de él.

 

Cuando uno tiene sexo todos los días, a veces con varios hombres al día se producen efectos que en mi caso, fueron imposibles de predecir.

No crear ningún vínculo sentimental con ninguno en mi lista me me otorgaba el poder y el dominio después de todo encuentro sexual.

Un efecto negativo de tener sexo todos los días con personas desconocidas es su efecto que causa en el autoestima. Cuando a uno le dicen promiscuo, puta, puto, prostituta, zorra, adicto al sexo, ninfómano, entre otras palabras denigrantesde forma consistente con el fin de  ofender, es imposible evitar sentirse mal. Sin emabrago, a veces la intención de los mismos no es ofender, pero logran tocar la “espina” cuando cuestionan mis acciones con sus reflexiones sobre el amor por uno mismo, la promiscuidad, la búsqueda de “todo el mundo” por una pareja estable, entre otros.

 

La situación se vuelve peor cuando hay gente que uno ha conocido y de quienes uno no espera recibir este tipo de comentarios  cuando descubren este diario.

Camilo y yo nos conocimos en una fiesta, tiene 22 años, mide 1,75, es blanco, tiene el pelo castaño claro, ojos cafés, una barba bien definida como me gusta, labios sexis, cejas pobladas y una sonrisa muy linda. Apenas lo vi no pude dejar de mirarlo y él tampoco dejó de mirarme. intercambiamos muchas miradas hasta que empezamos a hablar.
Descubrimos que los dos hicimos un intercambio en Inglaterra, nuestra experiencia en este país fue el tema de conversación inicial y de ahí en adelante descubrí que tenemos mucho más en común de lo que pensaba. Antes de irme esa noche, Camilo me dio su whatsapp y quedamos de vernos otro día.

3 días después le escribí para preguntarle si quería que nos viéramos el viernes pero su respuesta me dejó perplejo.
-“Me gustaste, pero eres muy perra” me respondió
Después de ver su mensaje le pregunté:

-“Por qué dices eso? De dónde sacas eso?”
Me dejó en visto por varios minutos. De vez en cuando revisaba mi celular para revisar si me había respondido, quedé confundido con su inesperada respuesta y con el tiempo me empecé a preocupar, no entendía lo que sucedía. De repente el Camilo amable y lindo que había conocido esa noche ya no era esa persona, era un completo desconocido.

Finalmente vi que me estaba escribiendo, se me hizo eterno, como si estuviera escribiendo un tratado, hasta que por fin envió el mensaje que decía:
-“No quiero verme con alguien que se lo come media Bogotá todos los días”

Seguía sin entender su respuesta, y le volví a preguntar:

-“De dónde sacaste eso? Qué te he hecho?”

-“sé quién eres, me causó morbo conocerte porque leído tu diario y he visto tus videos, pero eres muy puta para mí, no voy a ser parte de tu juego”.

No le respondí nunca más. Sólo le escribí para que me cogiera, es verdad que sólo quería que fuera un #número más en mi lista porque estaba muy bueno y quería hacer un relato sobre él. Cuando le envié el mensaje a Camilo, el potencial personaje de un nuevo relato en mi diario lo único que quería era meterme su pene en boca y saborearlo para que luego me follara mientras gemía de placer con su verga en lo profundo de mi culo hasta hacerlo correr y al final darle un beso en sus delicisosos labios.

Conocer a Camilo me concientizó e de dos cosas: la primera es que me ayudó a darme cuenta que subestimé que este blog sería leído por desconocidos, cuando en realidad muchos que he conocido y que han hecho parte de este diario lo han descubierto o me han reconocido por mi twitter. Como dice el dicho: el mundo es un pañuelo. Y segundo, la gente puede demostrar interés en mí y hablar conmigo como si fuéramos amigos, pero en realidad simplemente me ven como alguien desperciable o sienten pesar por mí.

Cada quien es libre de tomar sus propias decisiones, nadie debería juzgar a nadie por sus actos.

Día 25

6:15am: Me levanto temprano sin haber tenido un sueño reparador como todos los días, me he despertado al menos 8 veces en toda la noche. No puedo evitarlo y decido entrar a twitter: me encuentro con un mensaje de un seguidor que me dice: “Quiero comerte, te recojo?” me envía una foto de su cuerpo musculoso y bronceado sin camiseta, es muy guapo y muy tentador. Descubro que tengo cientos de mensajes de ofertas de sexo, cierro twitter y me vuelvo a dormir. Agradezco todos los mensajes de apoyo, y siento no responderlos pero llevo días sin entrar.

10:15am: Me despierto cansado, la recuperación va en progreso. Intento poner en práctica los hábitos del libro que estoy leyendo, intentando encontrarle un sentido a mi vida y ser feliz. A pesar que no tengo ganas de comer sé que el desayuno es la comida más importante del día y voy a la cocina donde preparo lo más fácil que veo.

11:49am: Me alisto para ir a clase de francés, busco en spotify una canción que escuché ayer y que me gustó mucho, la escucho durante todo el recorrido. En el trayecto paso por la casa de algún # de mi lista, se vienen muchos recuerdos a mi mente.

5:00pm: En mi cama pongo The Big Bang Theory, mi serie favorita mientras como una de las cosas que más me gustan: pinguinos de marinela. Tengo curiosidad de revisar cómo va mi blog, desde que sucedió el accidente, hace 25 días no entro al blog ni acepto ofertas de sexo.

5:15pm: Sorprendentemente me doy cuenta que miles de personas siguen entrando a mi blog, y me veo en el deber de hacer algo al respecto después de mi repentina ausencia. También veo todo tipo de comentarios en mi última entrada, unos muy amables y otros no.

6:30pm: Pienso en la razón de este blog, de mi twitter y de la cantidad de hombres con los que me acostaba todos los días. Todos tenemos decepciones amorosas, y algunos las saben llevar con más madurez que otros, reconozco que soy vulnerable en ese aspecto. Pienso que mi barrera fue blindarme de cualquiera que quisiera tener algo serio conmigo, dando como resultado este diario. Recuerdo las veces que ignoré a personas que me gustaban cuando me buscaban porque no quería volver a sentir lo que #23 me hizo sentir.

7:00pm: Sigo leyendo el libro que ando leyendo estos días y veo una frase que menciona el autor que dice: “Lo que conseguimos con demasiada facilidad nunca es objeto de gran estimación. Solo lo que nos cuesta obtener otorga valor a las cosas. El cielo sabe poner un precio adecuado a sus bienes”. Esa frase la relaciono automáticamente con este blog: ojalá no me quedara tan fácil conseguir sexo, eso haría que ese acto tan placentero para la gente fuera mucho más interesante y placentero a la vez para mí.

8:15pm: Dejo el libro a un lado y sigo leyendo las preguntas en curiouscatme y los comentarios en mi diario. Me sorprende la cantidad de gente que dice que me admira por la cantidad de sexo que tenía y que no saben cómo hago para estar con tantos hombres, me sorprende que tanta gente me diga lo mismo.

9:30pm: Quiero volver, pero mi período de reposo no ha terminado, todavía recuerdo todos los días el accidente como si fuera ayer. Tengo sueño, y quiero que ya sea mañana en la mañana porque no quiero pasar por el insomnio de la madrugada. Veo The Big Bang Theory hasta que me duermo.

 

 

 

 

Un período de reflexión en mi vida

Se preguntarán por qué he dejado de publicar. El viernes pasado tuve un accidente donde estuve a punto de perder la vida, literalmente estuve al borde de la muerte. Ese día pensé que iba a morir, lo vi con mis propios ojos y lo experimenté.

Esta experiencia tan desgarradora que viví me hizo reflexionar sobre el estilo de vida que llevaba hasta ese día. Me hizo pensar que en realidad sí deseo vivir y quiero estar en paz conmigo mismo. Sabía que pronto tenía que llegar un momento donde pudiera parar.

Nunca había sido capaz de escribirlo ni expresarlo pero hasta ese día me sentía muy vacío, no podía evitar sentirme mal después de profanar mi cuerpo y mi alma con varios hombres al día, todos los días. .

El placer del momento se tornaba en angustia y temor tan pronto terminaba de acostarme con uno para esperar a que viniera el próximo. Tengo la necesidad de amarme a mí mismo y valorarme en este momento, espero que me comprendan.

Necesito un tiempo de reflexión y resposo, llevaba unos días muy agitados,tal vez la palabra demasiado no se acerca al torbellino de emociones y sentimientos que me agobiaban.

Estoy bien de salud, agradezco a Dios por darme una segunda oportunidad. Necesito descansar de la vida que llevaba.

Volveré, más tarde que nunca.

#385. El casado infiel

Lo hicimos en su cama matrimonial, en la cama donde tiene sexo con su esposa cada semana. No hay nada más arrechante que hacerlo con un casado y saber que le está siendo infiel a su esposa conmigo. Me sentí algo mal por su mujer al salir de su apartamento pero sin embargo haberme acostado con el casado es algo que todavía me excita.

En semana santa me invitó a su apartamento porque su esposa y su hijo se habían ido de viaje con sus suegros y él se había tenido que quedar por cuestiones de trabajo, lo pensé bastante porque tiene esposa pero el haber oído su voz varonil cuando hablamos por celular me convenció para ir.

Estaba nervioso y excitado al mismo tiempo. #385 tiene 33 años, lleva 7 años casado con su actual esposa y tienen un niño de 6 años. Por las fotos que vi es igualito a su papá. #385 se considera un “hetero curioso” que le gustan los “pollos de culito blanco”, según lo que me dijo esa tarde en su cama. Hablamos muy poco, es un hombre serio que no le gusta hablar de su vida personal.

Toqué la puerta y abrió #385, me dio la mano y me hizo seguir. Debe medir 1,85m, es blanco, de ojos café, pelo negro, barba corta, tiene un mentón muy masculino y una voz de casado que me puso duro desde el primer momento que lo oí hablar. Entramos a su habitación y vi una cama matrimonial destendida, noté cuál era la mesa de noche de su esposa porque había maquillaje, una crema de cuerpo y una plancha para el pelo.

Había puesta una película porno y eso me puso aún más caliente. No pudimos evitarlo y empezamos a besarnos mientras me quitaba la ropa. Le quité la camisa y me arrechó mucho ver su pecho, era grande y muy masculino. Pronto estábamos desnudos los dos. Me acurruqué al lado de él y le agarré su verga, era una verga larga como de 21cm y gruesa, al principio era delgada pero con neustros besos se volvió más grande hasta que alcanzó su máximo tamaño.

Empecé a mamárselo mientras le hacía la paja con mi mano, intenté metérmela toda pero era muy grande. Luego me movió el cuerpo e hicimos el 69: yo le chupaba la verga y él me chupaba mi culo. Después de 10 minutos me dijo que me pusiera en 4. No sabía qué iba a hacer. Abrió mis nalgas con sus manos y metió su lengua lo más profundo que pudo dentro de mi ano, se sentía fantástico. Así lo hizo durante varios minutos mientras me masturbaba, finalmente le dije que estaba listo para que me penetrara.

Me puse boca arriba y #384 se puso un condón, aplicó lubricante en la punta de sus dedos. Metió su dedo en mi culo para lubricarme. Luego agarró mis pies y los puso encima de sus hombros.  Puso la cabeza de su verga contra mi recto y empezó a empujar. Sentí cómo se resbalaba por dentro y y era un sensación deliciosa. Lo empujó despacio pero sólamente hasta la mitad. Lo movió hacia afuera hasta que su cabeza quedó en la entrada de mi ano. Lo volvió a meter hasta la mitad y allí dejó su pene por uno tiempo quieto para no venirse, luego lo sacó todo hasta que estuvo de nuevo completamente dentro de mí. Se acostó encima mío con todo su peso y empezó a meterlo y a sacarlo.

Lo hizo despacio al principio y luego aumentó su ritmo para darme duro y rápido, me sorprendió intentando meter su lengua en mi boca. En cambio le di un beso y lo tomé del cuello para seguirnos besando. Sentí su aliento rico en mi cara, no quería que ese momento se acabara.

Finalmente me puse en 4, mientras me cogía decía cosas como: “Oh si!”, “Dame pene!”, no me di cuenta de lo duro que estaba gimiendo hasta que me dijo en voz baja: “no hagas tanta bulla que en las paredes se escucha”. De ahí en adelante gemí más suave pero no paré de hacerlo, mordí una almohada para intentar no hacer ruido.

Cuando estaba a punto de venirse, me gritó “Voltéate!”, sacó su verga de mi culo y se quitó el condón, me tomó de la cabeza, puso su pene en mi boca y sentí su descarga de semen caliente y abundante llenar mi boca. Me tragué la mayoría, pero una parte se regó por mi cara. Me encantó el sabor de su leche y lo caliente que estaba, me limpié el semen que resbalaba por mi mentón y lo llevé a mi lengua para saborear las últimas gotas de su leche.

#385 es un hombre de pocas palabras, en verdad es un hombre muy serio. Después de terminar me alcanzó un rollo de papel higiénico para que me limpiara el semen que había quedado en mi cara. Antes de irme me dio una palmada en el culo y me dijo: “Gracias por venir” y me dio la mano.


Puntuación: 10 de 10

#384. El de los ojos azul profundo

Si viviera solo tendría el doble de la cantidad de hombres que hay en mi lista, incluso más. Depender de mis papas económicamente y vivir con ellos hace que me quede muy difícil concretar encuentros la mitad del día, quisiera vivir solo para meter manes a mi cama todos los días las 24 horas del día. Hoy me enteré que los celadores de mi conjunto sospechan de mis andanzas y aunque no me molesta me da algo de vergüenza que me vean salir o entrar. Me imagino diciendo entre ellos: “mire, ahí va el que mete tipos a su casa cuando sus papas no están”.

No suelo acostarme con manes que son muy flacos pero #384 tenía una cara linda y unos ojos azules claro profundo muy llamativos. Su voz era aguda y tenía un tono de voz muy bajo y tranquilo.

#384 es de esos mands que se visten muy bien o muy fashion para mi gusto al punto en que a simple vista se nota que puede ser alguien homosexual. Su linda cara y sus ojos azules compensaban su voz aguda y su delgadez. Estudió en mi misma universidad pero nunca lo he vi, ahora trabaja en chevrolet.

Supe que #384 tenía muchas ganas de estar conmigo cuando después de llegar a su casa del trabajo se devolvió hasta la mía para tirar. Sentados en mi cama me contó que no era una persona que tuviera mucho sexo y le pregunté hacía cuánto tiempo no tiraba, “2 meses” me respondió.

No pude evitar demostrar lo sorprendido que estaba y le pregunté confundido: “cómo haces para aguantar tanto tiempo sin tener sexo?”. Me respondió que a él le parece algo muy normal pasar dos meses sin tener sexo y al parecer cree que todo el mundo es así. Enseguida me preguntó: “y tú hace cuánto no tienes sexo?” Le mentí con mi respuesta, le dije que llevaba dos semanas cuando en realidad había follado el día anterior con #383, no quise que sorprenderlo sobre mi vida sexual.

#384 era de esos hombres tímidos con los que hay que romper el hielo para dar inicio a la faena. “Qué quieres hacer?” Le pregunté y me respondió con la contrapregunta: “tú que quieres hacer?” Y yo le respondí: “de todo”.

Me acerqué a él y le toqué su paquete, luego lo besé. En ese momento #384 perdió la timidez y nos acostamos con ropa y todo en mi cama besándonos y tocándonos. Al desnudarse vi un cuerpo que si no fuera por su estatura pensaría que es de un adolescente pero su linda cara y sus ojos azules me tenían fascinado.

Se acostó encima mío y nos dimos unos besos largos mientras le morboseaba las nalgas e intentaba mirarlo a la cara. Luego me senté encima para seguir disfrutando de su delgada y pequeña boca mientras me comía su lengua con la mía.

Tenía una verga linda con curvatura hacia arriba y el tamaño perfecto. Lo hicimos en pollo asado, luego en cucharita y finalmente en 4. En esta posición me volteaba con frecuencia para darle besitos de niño chiquito y verle su linda cara, no quería dejar de mirarlo en ningún momento. Me cansé en esta posición a pesar que no me movía como lo hacía él.

Me gustaba cómo me agarraba las nalgas de esa forma tan sutil pero tan arrechante, mientras tanto yo hacía un esfuerzo por no caer, pues sentía todo el peso de él encima mío. Disfrutaba de su verga dentro y me tenía gimiendo a toda cuando lo escuché decir: “me voy a venir”. En ese momento supe que la diversión se iba a acabar y segundos después oí sus suspiros orgásmicos.

Me sentí realizado al saber que había hecho venir a alguien tan lindo. Me masturbé después mientras lo miraba, al salir los dos íbamos hacia el mismo lado y nos fuimos en el mismo taxi, me bajé primero y le dejé 10,000 pesos.


Puntuación: 7,5 de 10 

Yo #346 (El piloto), Él un delicioso y arriesgado escritor sexual

“Mm eres bisexual y todo complicado como la mayoría de los bisexuales. Son más complicados que la mayoría de las mujeres” de alguna manera esa aseveración haría que estar con Santiago se convirtiera en un reto personal, sexual y placentero.

Soy #346, El Piloto… sí, aunque parezca algo extraño o poco frecuente, actualmente es muy común encontrar hombres que, como yo, nos dedicamos a este oficio y somos gay o bisexuales.

Luego de varios meses de ver los vídeos de Santi, de utilizarlo como material didáctico en momentos de arrechera en varias ciudades del mundo y de haber leído sus relatos, estaba más que decidido a poder tenerlo desnudo frente a mi, con mi verga en su boca y su culo.

Luego de un par de días intentando cuadrar un encuentro el momento finalmente llegó. Eran varios días de conversaciones excitantes y bastante lujuriosas en las cuales le describí la forma en la que haría de él un sumiso absoluto en la cama, de describirle paso a paso la forma en la cual le haría gemir y hasta gritar de placer…

La tarde estaba calurosa y luego de esperar un rato a que la empleada de la casa de su hermano se fuera por fin pude llegar al sitio, era un apartamento en un sector exclusivo de Medellín, con una maravillosa vista de la ciudad, estaban en remodelación y habían materiales de construcción lo cual generó en mi ciertas imágenes algo fantasiosas que me hacían excitar bastante.

Al entrar noté que Santi era más bajo y delgado que yo, cosa que era una ventaja para poder hacerle cosas con mayor facilidad. Nos sentamos y hablamos un poco de la vida y de nuestros trabajos, bueno, realmente quien habló más fui yo porque el ser piloto es algo que es bastante llamativo e interesante para muchas personas incluyéndolo a él.

Lo miraba como mi presa pero lo disimulaba, quería devorar esos labios carnosos y empujar su pelo mientras lo penetraba pero aún no era el momento.

Dicho momento llegó cuando me dijo que tenía afán porque su hermano podría llegar en cualquier instante y, a decir verdad, yo tenía bastante prisa porque tenía que recoger a mi hijo.

Me lancé sobre el y le di un delicioso beso,  mi lengua recorría cada parte de su boca y sentía como la suya hacia su trabajo en la mía, le besé el cuello, las orejas y sentí su primer gemido, el cual me pondría a mil.

Me invitó a seguir al cuarto y al llegar él empezó a desnudarse, cosa que le prohibí que hiciera, aclaro que desde la primera conversación fui enfático en mi posición de dominancia y rudeza en el sexo. Lo lancé a la cama y con menos de tres movimientos le había sacado la ropa. Él apurado y deseoso de mamar, sacó mi verga e inició una de las mamadas más ricas que he recibido en la vida, la saboreaba, se la tragaba hasta el fondo, gemía con placer y sentía como se ahogaba con ella.

Estando los dos desnudos besé su cuerpo, sus pies y axilas, Santi se retorcía en la cama, llegué a su culo y, estando él en cuatro, empecé a chuparlo y humedecerlo, el lo movía aprobando cada cosa que yo le estaba haciendo, mi verga estaba dura y bastante lubricada.

Decidí levantarme y empezar a explorar el exterior de ese delicioso hoyo, que en pocos minutos, tendría el placer de recibir a mi verga en su interior… con la lubricación propia de mi pene empiezo a moverme simulando una penetración, desde arriba veo como lentamente mi glande roza el ano de Santi y, de repente, decido meterla de un solo golpe.

Gemido profundo de dolor y placer, su culo se empieza a mover y me pide que lo siga haciendo, no suelo hacerlo a pelo pero el momento era tan caliente y delicioso que fue imposible contenernos, durante un par de minutos continúo de esa manera, sintiendo con mi verga el interior del culo de tan magnifica presa.

Decido que era tiempo de hacerlo en forma, de parar los juegos y empezar la verdadera acción; es ahí cuando saco mi verga, la lavo y me pongo un forro para poder clavar a gusto, duro y sin compasión.

Nuevamente meto mi verga a su culo, cada vez que entraba sus gemidos eran fuertes, pedía que lo siguiera haciendo, pasamos por varias poses, misionero, pollo asado, perrito y si mal no estoy un par más.

Durante la culeada descubrí cómo ese “niño” frágil y ganoso era resistente, le di un par de cachetadas, le metía mi mano hasta la garganta mientras lo clavaba. Mis guevas golpeaban sus nalgas y el sonido era delicioso, excitante, una oda al sexo entre hombres.

El calor era infernal y luego de un buen rato de clavadas y sometimiento es el momento de acabar con broche de oro el encuentro, cuando mi cuerpo empieza a contraerse indicando una corrida próxima decido sacar la verga de su culo y quitarle el forro, la meto en su boca y la follo sin cesar, de verdad la chupa como los dioses, no fue necesario mucho tiempo para que de mis huesos empezara a brotar ese precioso fluido blanco y dulce, según dicen, que Santi no dudó en recibir con su boca y con magistrales movimientos.

Cada uno de mis músculos se tensó, sentí que me corrí por montones, vi su cara de placer y orgullo al sumar uno más en su lista pero su primer piloto!

PD: posterior a este encuentro nuestras conversaciones sexuales aún continúan, compartiendo experiencias de cada uno, con alguna videollamada con paja y con vídeos dedicados entre nosotros… solo espero que la próxima vez sea pronto y más excitante aún.


Acabo de compartir con ustedes el relato que me envió #346 el día de hoy sobre su experiencia conmigo. Admiro su capacidad para escribir y recrear ese momento tan inolvidable el cual espero poder revivirlo pronto, a pesar de que él esté la mayoría del tiempo viajando por el mundo.

#383. El gringo de Boston

#383 Me citó en el hotel donde se estaba quedando a las 10 de la mañana, estaba nervioso porque siempre que voy a ver a un extranjero a su hotel me pongo así. Llegué al lobby y #383 me hizo seguir sin esperar.

#383 medía 1,75, tenía 35 años, era mono, de ojos azules, de barba corta y tenía un tatuaje en todo el hombro y brazo izquierdo. Hablaba bien español y no lo dudo por el tiempo que vivió en Miami.

#383 era de Boston pero fue a la universidad en FIU en Miami. Era una coincidencia que se había criado en Hull, la península de Massachussets donde me quedé cuando visité Hardvard la vez que me acosté con #72 y #73. Me sorprende que fuera de Hull porque esta es una península muy remota de 10,000 habitantes a la que solo se puede llegar en Ferry desde downtown Boston, un recorrido de 20 minutos si uno no quiere conducir por dos horas desde el mismo punto. El mundo es un pañuelo.

Me contó que antes de venir a Bogotá había visitado Cartagena y que le había encantado, por lo que su estadía en esa ciudad inicialmente de una semana la extendió a un mes. #383 estaba de turismo en Bogotá y me preguntó qué lugares podía visitar, le dije lo mismo que le diría cualquier rolo.

Su habitación tenía dos camas sencillas y me senté en la que estaba destendida, mientras él estaba sentado en la cama de al frente se me acercó y nos besamos. Lo jalé hacia mi cama y le pregunté si tenía condones. Se paró de la cama y quedé con su paquete en frente de mi cara, se lo toqué y le desabotoné el pantalón para chuparle su verga.

Para ser gringo, #383 no era dotado, de hecho es el gringo con la verga más pequeña que he conocido. En cierta parte eso me gustaba porque no iba a doler. Le puse su pene duro con mi boca y le dije al oído: “I want you to fuck me”. Hizo una cara de arrecho que todavía recuerdo y buscó un paquete de condones entre su maleta. Me desnudé y me acosté boca arriba tocando mi ano con mi dedo índice para provocarlo. Lo miraba con una mirada de: “cómeme vivo”.

Me encantó ver cómo se acercaba mientras se ponía el condón con la verga hacia arriba, lista para ingresar en mi culo. Su verga entró muy fácil, su tamaño era el perfecto para disfrutarla dentro sin sentir dolor al principio. Era callado y no lo oí gemir ni decirme nada en la cama, contrario a lo que usualmente hacen los gringos.

Se movía despacio, no sé si era porque estaba a punto de venirse o si le gusta hacerlo así. Le faltó emoción a sus movimientos pero mis gemidos contrastaban con sus suaves y constantes movimientos. Miraba su tatuaje mientras sentía su pene rozar las paredes de mi ano, #383 me agarraba de las piernas y yo del borde de la cama.

Estaba mirando sus lindos ojos y su cara de excitación cuando me dijo con los ojos cerrados: “I’m gonna cum”, segundos después se vino pero si no fuera porque me avisó nunca me habría dado cuenta hasta que paró de moverse.

Mientras sacaba su pene de mi culo agarré el condón y quedé con él en mi mano, vi el semen dentro, escurrí la leche del condon sobre mi pecho y me masturbé con su particular olor.


Puntuación: 7 de 10 

 

 

 

 

#382. El arquitecto de cabinas de la 57

La tarde que estuve con #382 fui a cabinas de la 57* después de enterarme que el que me iba a coger en su casa esa tarde no podía por un problema que se le presentó. Lo anterior significa que #382 inicialmente no iba a ser el #382 de este diario. No me gusta mucho ir a cabinas o saunas pero por cuestiones del destino ese día terminé yendo a las cabinas. *Publicidad política no pagada para cabinas de la 57. XD

Hacía meses no volvía a un lugar de ese tipo, se me había olvidado el olor tan particular que tiene: entre calor humano y ambientador barato. Los pasillos angostos y la luz tenue permitían que los que caminaban allí me manoseran sin poder evitarlo. En realidad las veces que he ido a cabinas o saunas me recuerdan la sensación tan poderosa de sentirme deseado, y ese día recordé lo bien que se siente ser morboseado y observado.

Las miradas, los manoseos, y las veces que me llevaban a una esquina para besarme me subían el ego y me dejaba llevar por el deseo del otro que terminaba en una follada o una buena mamada. Caminando por los pasillos vi a #382 pasar en su camiseta de estampado raro pero no le hablé, e intenté no mirarlo mucho para que no se fijara que lo estaba viendo.

#382 era alto, despeinado, blanco y tenía una cara muy linda, era sin duda el más lindo del lugar. Pero como siempre, el orgullo me invadió y ese día no me le insinué a nadie, fueron los demás, por lo que al final fue #382 quien no se pudo resistir a estar conmigo.

Entré al cuarto oscuro y reconocí que habían cambiado de lugar la colchoneta de cuero negro en la que me acosté varias veces para que me metieran muchos penes, uno tras otro. Recordé las veces que era el único desnudo y el único que hacía más ruido que la canción que sonaba en el lugar con mis gemidos mientras habían tipos haciendo fila para metérmelo y el resto se peleaba por un lugar cerca a mí para verme follar.

Un hombre de unos 27 años se paró en frente mío mientras estaba sentado en la colchoneta y se empezó a tocar el pantalón mientras me miraba fijamente. Estaba bueno pero no hice nada hasta que él sacó su verga y acercó su brazo hacia mí para que se lo mamara. Se lo chupé y le puse dura la verga en segundos, en ese momento le pregunté: “Quieres metérmelo?” y me respondió:”Uff que rico”. Sacó un condón de su bolsillo y levanté las piernas para que me penetrara.

El tipo hizo un intento de apuntar a mi hueco ya que el lugar estaba oscuro y le atinó muy bien. Su verga entró rozando mi ano despacio como se lo pedí hasta que me lo metió todo. De ahí en adelante sentí sus movimientos arrechantes y su respiración rápida, hacía mucho tiempo nadie me cogía en esa colchoneta. Como estar viviendo un dejavu al rededor mío se hicieron más hombres que se empezaron a masturbar mientras nos veían follar, entre ellos había un tipo con una camisa blanca y corbata que me pareció lindo y pensé “ese es el que quiero que me lo meta después de este”. El que me estaba cogiendo se vino dentro y botó el condón en la esquina.

Miré fijamente al hombre de camisa blanca con corbata que me gustaba mientras seguía con las piernas abiertas para provocarlo y en cuestión de segundos se acercó. Sin preguntarme intentó penetrarme sin condón y le di uno para que se lo pusiera. Le jalé el pelo mientras me cogía, me lo hizo muy rico y minutos después sentí cuando se vino.

Había un tipo de camisa con rayas blancas y azules que llevaba tiempo viéndome y se acercó para que se lo mamara. Para ese momento estaba muy arrecho y se lo mamé como actor porno, tuve mucha presión de hacerlo bien porque habían otros manes viéndome. “Se deja clavar?” me preguntó y le dije que sí. Me acosté boca arriba para que todos me vieran y abrí mis piernas para dejar ingresar el pene del tercero de ese día.

Gemí duro, me excitaba mucho que los demás estuvieran viéndonos, entre ellos mismos se esforzaban para tener el mejor puesto para ver la faena. Sentí como esa verga entraba y salía toda duro y sin compasión, creo que en algún punto mis gemidos pasaron a ser gritos. El man se vino y le quité el condón usado, vi la leche colgando y lo dejé a un lado.

Estaba cansado pero quería más verga, continué con mi estrategia de quedarme desnudo mostrando el culo y se me acercó el cuarto de ese día. Un hombre de unos 25 años, delgado, mono y de ojos claros. Le agarré la camiseta y me puse en 4 para mamárselo. mientras lo hacía movía mi culo de abajo hacia arriba para provocarlo y excitar a los que estaban viendo, le di un condón y se lo puso. Me folló en 4, para ese entonces ya había más gente viéndonos y eso me puso muy caliente. Mientras me follaba habían dos más tocándome el cuerpo y se lo empecé a mamar a un pollo, de repente tenía una verga en el culo y otra en la boca.

El que me estaba cogiendo sacó su pene, creo que no se vino. Quedé desnudo y me sentí raro porque todavía habían tipos mirándome pero no me gustaban, así que me vestí. Entré a un cuarto pequeño de al lado y ahí se lo mamé a otro man que me gustaba, me acosté en la camilla pero al tipo no se le paró. Sin embargo, mientras esperaba a que se le pusiera duro vi alguien por el glory hole mirándome con la verga afuera y completamente dura.

Me aburrí y el que no se le paró salío del cuarto, me agaché para mirarle la cara al que me estaba provocando con su verga por el glory hole y para mi fortuna y sorpresa era el joven lindo de estampado raro que me había gustado, quien se convertiría en #382 ese día. Se lo empecé a mamar y luego le pregunté si podía ir a su cabina y me invitó.

Entré a su cabina y ahí me senté en sus piernas, mientras lo miraba me dijo “Qué lindo” y me puse rojo, le dije que también me parecía muy lindo y le pregunté por qué no se me había acercado antes. Me agaché para mamárselo, #382 es bien dotado y tiene una verga hermosa, grande, larga y gruesa. “Qué rico” decía mientras se lo chupaba y saber que le gustaba me excitaba mucho. Me moría de las ganas por tener su verga dentro de mi culo y le pregunté si quería tirar. Desafortunadamente su respuesta me dejó iniciado porque me contó que no le gusta tener sexo en las cabinas, sino que prefiere tener solo morbo en ese tipo de lugares.

Me decepcioné y me interrumpió diciendo: “Pero vengo muy seguido aquí”,  y le conté que yo no. “Quiero que me lo metas, cuándo puedes?” le pregunté. Quedamos de vernos otro día para tirar en una cama como Dios manda. Tenía tantas ganas de tener su verga en mi culo que me senté encima de él mientras teníamos los pantalones abajo y jugué con su verga y mi ano, me movía como si lo estuviera cabalgando y eso es lo más cerca que estuve de disfrutar de su verga dentro de mi culo ese día, pero sé que pronto cumpliré ese deseo.

Volví a masturbarlo y a mamárselo, mientras se lo chupaba sentí semen caliente en mi boca pero después me enteré que sólo era su precum. Y debío ser precum porque lo viscoso y caliente que sentí en mi boca fue algo mínimo en comparación una descarga normal, pensé que #382 se había venido muy poco. Segundos después que alejé mi cara porque pensé que ya se había venido vi varios chorros de semen salir como volcán de su verga todavía dura, me dio rabia no haber tenido su pene dentro de mi boca en ese momento para saborear la explosión de leche caliente en mi paladar.

Al salir le pedí el whatsapp y me lo dio, debo escribirle pronto para agendar la culiada que quedó pendiente.


Puntuación: 7 de 10 

 

 

 

 

#381. El paisa turista de la barba gruesa

#381 estaba de visita en Bogotá y no sabía ubicarse muy bien pero supo llegar en taxi a mi casa. Quería comérmelo de nada más ver las fotos que me envió: tenía un bronceado perfecto, un cuerpo de gym y una barba gruesa y larga.

Sentados en mi cama me contó que estaba de vacaciones y que había venido a Bogotá a hacer unas vueltas antes de irse para Aruba. Mientras me hablaba yo sólo podía pensar en el lindo cuerpo que debía haber debajo de esa camiseta que traía. #381 fue quien dio el primer paso cuando se acercó y me dio un beso que nunca olvidaré. Nos acostamos y se quitó la camiseta, pude ver el lindo cuerpo grueso que tenía aunque noté que su abdomen era algo particular, el cual no era feo pero parecía como si le hubieran hecho algún procedimiento para aplanarlo.

Nos desnudamos rápido, y nos dimos unos besos donde nos comimos la boca el uno al otro, estábamos consumidos por el deseo, era un sentimiento extraño que rara vez siento pero la pasión y la conexión que que sentí con #381 rara vez la siento con alguien. Nos besábamos y nos tocábamos como animales en celo, mientras #381 estaba encima mío le agarraba la espalda con fuerza hasta que bajaba hasta sus las nalgas y las apretaba con las palmas de mi mano. No recuerdo habérselo mamado pero debí haberlo hecho en algún punto. Sabía que nuestros orgasmos iban a llegar en poco tiempo y así fue, no porque el sexo fuera malo, sino todo lo contrario.

Estábamos tan arrechos que no esperamos mucho tiempo a que me lo metiera. Me acosté boca arriba y puse una almohada debajo de mi culo mientras #381 se ponía el condón. Cerré los ojos para que no me doliera pero no sentí dolor porque #381 me tenía muy excitado. Cuando abrí los ojos él estaba introduciendo su gran verga en mi culo. Primero jugó con la punta de arriba a abajo a la entrada de mi ano pero con un gran empujón lo tuve todo dentro.

Mi culo estaba completamente lleno de verga, #381 dejó su pene dentro por unos segundos hasta que lo sacó todo y luego volvió a meterlo por completo. Después de hacerlo 3 veces empezó a cogerme a toda velocidad, no podía creer lo rico que se sentía. Le pregunté si podía bajar mis piernas y agarró mis rodillas con sus manos mientras tenía su verga clavándome.

#381 subió su pecho y siguió clavándome muy rico mientras sostenía mis piernas con sus brazos, me hacía gemir tan duro como podía. Mientras me daba verga muy agitado me dijo en voz baja “Quiere la leche?”. Y yo le respondí: “Sí por favor!” en un tono de súplica. Solo fue cuestión de segundos para que #381 llegara al orgasmo, un orgasmo que estoy seguro que disfrutó como nunca porque después de venirse me contó que llevaba más de un mes sin tener sexo, además su expresión y sus gemidos fueron bien notorios.

Sacó su verga con la leche colgando del condón usado, no hay nada más excitante que ver la leche que ordeño con mi culo. Quedamos muy cansados. Estando desnudos en mi cama después de tanto ajetreo nos acostamos mirando hacia el techo, me dijo que vive en el barrio Laureles de Medellín y que quiere verme cuando vuelva a Medellín. Antes de irse me pidió que le ayudara para decirle cómo irse en bus al centro porque tenía que hacer algo allí. Le di las indicaciones y sólo espero que no se haya perdido.


Puntuación: 9 de 10

#380. El que tiene una mirada sexy y varonil

Conocí a #380 una mañana por grindr. Su foto de perfil en corbata y su mirada sexy y varonil hicieron que le enviara un mensaje de saludo, me imaginé teniendo esa mirada de macho cabrío en frente mío mientras tenía su verga dentro. Los dos buscábamos lo mismo: sexo. Por fin no era de esos mojigatos que siempre escriben “lo que se de” o “conocer”. Él era activo y yo pasivo, lo invité a mi casa pero me dijo que tenía una cita con un cliente y que me avisaba si podía más tarde. 

Una hora después recibí un mensaje que no me esperaba, era #380 diciéndome que su cliente le había cancelado la cita y que quería venir. Sentí excitación y nervios, le di la dirección y a los pocos minutos llegó.

Cuando abrí la puerta vi a #380 vestido de ejecutivo: en corbata, con unos zapatos negros muy elegantes y un maletín de mano para llevar documentos de cuero negro, #380 estaba vestido tal cual como me gusta ver a un hombre y aumentó las ganas que ya le tenía. Es muy alto, mide 1,95m, es moreno, llevaba el pelo algo despeinado, una barba corta y lo mejor era su mirada varonil y sexy, la misma que había visto en la foto de perfil de grindr.

Puso su maletín en el sofá de la sala y seguimos a mi cuarto. Me preguntó si podía entrar al baño y le mostré donde quedaba. Me preocupé cuando pasaron los minutos y nada que salía, pensé que de pronto estaba enfermo, que estaba alistando un arma para matarme, no sé por qué pero últimamente soy algo paranóico. Finalmente salió del baño en bóxers, se había demorado porque se quitó la ropa en el baño.

Me puse duro de ver su cuerpo y su pecho peludo, me desnudé y nos acostamos en mi cama y le di un beso corto, hasta que nos dimos un beso muy apasionado y le agarré la nuca y le toqué sus delicioso pelos que tenía en el pecho.

Me senté encima de él y le toqué los bóxers. “Ya lo tienes duro, que rico” le dije mientras le bajaba los bóxers para darle una buena mamada. Lo tiene grande y le gustaba que le chupara las bolas y me metiera su pene hasta lo más profundo de mi boca. Jugaba con mi lengua y su pene y sé que le encantaba que lo hiciera.

Se puso el condón y me pidió que me pusiera en 4 y a partir de ese momento su personalidad de dominante y macho en la cama salió a flote. “Niño malo”, me dijo en un tono muy real como regañándome seguido de una palmada en las nalgas que me dolió bastante. Di un grito de dolor pero eso no impidió que me siguiera dando palmadas muy fuertes, también me agarraba el culo con mucha fuerza y me produjo tanto dolor que le tuve que pedir que parara, y poco a poco lo hizo. 

Se acostó encima mío y empezó a rozar su pene con mi culo, “eres mi puta” me dijo en voz alta antes de agarrar mi cintura para penetrarme en 4. Sentí como su verga entró por completo de un intento hasta el fondo de mi culo y me dolió porque lo hizo sin tener cuidado. Se empezó a mover muy rápido como me gusta y eso me puso duro e hizo que sintiera placer de tenerlo dentro. Me agaché para morder la almohada, pues no sentía que estaba gimiendo, sino que estaba gritando. 

Después de follar en 4, #380 me volteó y quedé en posición fetal mientras el seguía follándome de rodillas. Me moví para que me cogiera en pollo asado y fue la posición que quería. Me encantaba verle su cara con mirada sexy y varonil mientras me daba verga, no paré de verle la cara mientras lo hicimos en esta posición y él tampoco cerró los ojos.

Lo que más me gustaba era la forma como hacía sonar la cama, se movía tan rápido y tan fuerte que el chirrido de las tablas daba la impresión que se fuera a caer la cama. “Qué edad tienes?” Le pregunté en plena faena y me respondió: “31”, luego me preguntó que edad tenía y cuando le dije hizo una cara de duda, me respondió en un tono incrédulo. “Tú eres menor”. Me reí y le pregunté de qué edad parecía. “Tienes 17” me reí y seguí acostado disfrutando de sus movimientos “tú no tienes 17, tienes menos”. “Tengo 16, te molesta?” Le dije de broma y me respondió “no” y me dio un beso. Me reí y le dije que era mayor de edad, que era un chiste pero no le puso atención. 

Seguimos tirando y me encantó ver el sudor que emanaba de su pecho velludo, dejé de agarrarle sus nalgas y me empecé a masturbar mientras lo tenía encima mío mirándome con su verga entrando y saliendo de mi culo. “Quiero que te vengas” le dije porque me estaba doliendo y empezó a ir más rápido. Para lograr que se viniera gemí más duro, sabía que eso lo iba a hacer correrse pronto. Mis gemidos eran fuertes pero hacía pausas entre gemidos y en una de las pausas me pidió: “gime!, gime!”. Gemí fuerte y sin pausas, muy duro para hacerlo venirse dentro hasta que paró de moverse.

Me vine con su verga dentro de mí, cuando saqué su pene vi la leche colgando del condón usado y eso me excitó mucho a pesar que me acababa de venir. Se vistió y salió de mi cuarto. A la entrada de mi casa hay un espejo largo donde uno se puede ver de pies a cabeza. #380 se peinó, se arregló el cinturón y se terminó de acicalar en frente del espejo.

Me produjo bastante morbo verlo como se subía el pantalón y se tocaba la cara. En ese momento me di cuenta del culazo que se manda, tiene uno de los culos más ricos y grandes que he visto, me dio tanto morbo que quise comérmelo otra vez pero él ya iba de salida. Mientras se arreglaba en frente del espejo me contó que estudió hotelería y turismo y que vende planes de ahorro para la gente que quiere viajar, hasta me preguntó si me interesaba alguno de sus planes pero lo dije que no.

Todavía lo veo a veces conectado y me recuerda esa vez que lo sentí dentro de mí e hizo sonar mi cama como muy pocos lo han hecho.


Puntuación: 10 de 10